Archive for July, 2013


El Hombre de Piltdown, el falso eslabon perdido

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El hombre de Piltdown es conocido por ser uno de los más grandes fraudes en la historia de la paleoantropología, principalmente porque se creyó verdadero durante cuarenta y cinco años, desde que se anunciara su descubrimiento en 1908, hasta 1953 cuando el fraude fue finalmente expuesto. La historia de este engaño comenzó y se basó en unos restos óseos (en concreto un cráneo parcial, un diente suelto y una mandíbula con dientes) descubiertos en Inglaterra en 1912, en Piltdown, un pueblo de Sussex.

Un obrero los encontró en una cantera, y se los entregó al arqueólogo aficionado Charles Dawson, que los presentó, junto con el eminente paleontólogo Smith Woodward (del Museo Británico), en la Sociedad Geológica de Londres. Durante años, se mantuvo el debate sobre el origen de estos restos, y la prensa dijo que muy probablemente correspondieran al eslabón perdido, denominándolo Eoanthropus dawsonii. Estos restos fueron aceptados por la comunidad científica sin mayores análisis, debido principalmente a que era perfecto e idéntico a la idea de aquella época sobre el eslabón perdido.

La idea de esa época era que el eslabón tenía que haber tenido un gran cerebro pero igualmente presentar rasgos simiescos, y evolucionar a posterioriormente a una apariencia humana; idea contraria a la existente ahora y que presentan los fósiles verdaderos. No obstante, comenzaron a surgir cada vez más dudas sobre la antigüedad y el origen de esos restos. Finalmente, el dentista A.T. Marston, determinó que los dientes de ese esqueleto correspondían evidentemente a un orangután, el diente suelto a un mono y el cráneo a un Hominidae (Homo sapiens): a partir de entonces, los análisis del contenido en flúor de los huesos demostraron que el enterramiento había sido intrusivo, así como que el color ferruginoso oscuro de los huesos se debía a un tratamiento químico, para uniformar las diferencias de color entre la mandíbula (más moderna) y el cráneo (más antiguo).

Nadie sabe quién cometió el fraude, y algunos lo atribuyen a los descubridores originales, señalando sobre todo a Dawson, motivado por el hecho de que en las islas británicas no había sido descubierto ningún fósil humano, mientras que en el resto de Europa y fundamentalmente en África sí. Sin embargo, el profesor Douglas dejó a su muerte una cinta magnética en la que señalaba que el autor de la falsificación fue el archifamoso profesor Sollas, que pretendía con ello desprestigiar a su rival Woodward.

A pesar del fraude, se ha erigido, por suscripción popular, en el lugar donde se descubrieron los huesos, un monumento honorífico a estos restos: el propio Woodward asistió a la inauguración. Igualmente, existen teorías diversas que han atribuido la invención a algunos de los hombres más famosos de la época, incluyendo a Arthur Conan Doyle y a Teilhard de Chardin.

Por mucho tiempo se acusó a Dawson de ser el único culpable en el engaño, pero Gould asegura que su investigación muestra que Teilhard, que acababa de ser ordenado sacerdote y que en ese entonces estaba estudiando paleontología, participó en la “conspiración de Piltdown.” Gould dice que algunos de los huesos que se encontraron en las fosas de Piltdown provenían de países en los cuales Teilhard había recogido especímenes en viajes anteriores. Además, en las cartas que Teilhard envió a uno de los científicos que descubrieron el engaño, Gould afirma que Teilhard mintió para ocultar su participación en la intriga.

Fuente: Wikipedia

Video: El hombre de Piltdown

El experimento del pequeño Albert

El pequeño Albert

El experimento del Pequeño Albert es una demostración empírica del procedimiento de condicionamiento clásico realizada por John B. Watson y su colaboradora Rosalie Rayner, en la Universidad Johns Hopkins.

Según describen Watson y Rayner (1920), los objetivos de este experimento eran:

¿Puede condicionarse a un niño para que tema a un animal que aparece simultáneamente con un ruido fuerte?
¿Se transferirá tal miedo a otros animales u objetos inanimados?
¿Cuánto persistirá tal miedo? No lo sabremos hasta finalizar el experimento con el pequeño Albert.

Se lo examinó para determinar si existía en él un miedo previo a los objetos que se le iban a presentar (animales con pelo), examen que fue negativo. Sí se identificó un miedo a los sonidos fuertes (como el producido al golpear una lámina metálica con un martillo fuertemente).

El experimento inició cuando Albert tenía 11 meses y tres días. El diseño era presentarle al pequeño Albert un ratón de color blanco y al mismo tiempo un ruido fuerte (golpeando una barra detrás de la cabeza del niño). Después de varios ensayos, el niño sollozó ante la presencia de una rata, y luego mostró generalización del estímulo ante bloques, un perro, lana, un abrigo, etc.

EI (ruido)  ———–> RI (llanto)

EC (objeto blanco) —-> RC (llanto)
littlealbertDesgraciadamente, el experimento no alcanzó la última fase, es decir, el descondicionamiento, ya que Albert fue sacado de la unidad hospitalaria en que se encontraba antes de su conclusión. Los ensayos habían durado 31 días. Watson había planeado desensibilizar al niño relacionando los objetos que provocaban temor con estímulos agradables. Por ejemplo, la rata blanca con la leche caliente, que los bebés consideran una experiencia amorosa y relajante.

Se dice que el pequeño Albert quedó condicionado respecto a las ratas y los demás objetos que le presentaron durante toda su vida, pero lo cierto es que no se sabe con certeza qué sucedió.

Afortunadamente, en la actualidad no es posible realizar este tipo de experimentos. Casos como el del pequeño Albert abrieron un debate sobre la ética a la hora de experimentar con seres humanos contribuyendo al establecimiento de necesarios límites.

Los conductistas sostienen, con cierto humor, que si Albert hubiese acudido a la consulta de un psicoanalista para superar su posible temor hacia los abrigos de pieles se le convencería de que en su primera infancia tuvo un trauma sexual con su madre.

Para el freudiano, el sexo o el amor son los principales sentimientos de los que surgen las respuestas condicionadas que, más tarde, limitan y distorsionan la personalidad. Sin embargo, en este caso, como hemos visto, el trastorno emocional del adulto no fue determinado por un problema sexual. No obstante, también el conductismo ha sido objeto de crítica por otros psicólogos al ser una escuela que no toma en cuenta cómo se siente el individuo estudiado o qué piensa; se centra esencialmente en qué hace, cuáles son sus reacciones y cómo se puede condicionar.

Fuente: Wikipedia

Video: El pequeño Albert experimento

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