CÓMO HACER UNA ENTREVISTA DE TRABAJO PARA SER SELECCIONADO

La entrevista de trabajo, es un primario e instintivo acto de comunicación que permite comprobar a la empresa la idoneidad de la candidatura para el puesto ofertado. El objetivo de la misma, es analizar el perfil personal del candidato: capacidad profesional, temperamento y habilidades sociales con las que se cuenta, así como sus puntos fuertes y débiles ante los demás candidatos. Por ello tiene tanta importancia lo que dices, como lo que no dices. Los gestos, el tono y la forma, a menudo, tienen más importancia que el propio mensaje.

Para el entrevistado al puesto de trabajo, el objetivo debe ser uno: Destacar entre los demás candidatos. Y destacar, a igualdad de opciones, mediante sus respuestas y gestos, con el fomento de la discreción, la eficacia y el pragmatismo.

Antes de acudir a la entrevista de trabajo debes prepararte.

CONSEJOS ANTES DE LA ENTREVISTA DE TRABAJO

1. Conócete a ti mismo. Aplicamos la máxima de Sócrates y nos estudiamos. En primer lugar, analiza tu currículum. Reflexiona y extrae conclusiones sobre tu educación, tu experiencia profesional, tus capacidades y cómo las podemos aplicar al puesto solicitado. Prepárate una serie de argumentos breves y precisos para defender tus puntos débiles.

Tienes que tener conciencia de tres preguntas fundamentales, que te permitirán focalizar la entrevista y motivarte para la misma:

¿Cuáles son mis cualidades y ventajas para optar a ese empleo?,
¿Qué me ha llevado a solicitar el puesto de trabajo y qué puedo aportar a la empresa?,
¿Qué factores me pueden diferenciar del resto de candidatos?.

2. Infórmate sobre la empresa. Utiliza los medios de comunicación o solicita la información a la propia compañía: sector y actividad, historia y origen, trabajadores en plantilla, implantación nacional /internacional, planes de futuro, competidores, volumen de negocio.

3. Imagen/Apariencia. Tienes que sentirte cómodo/a con tu aspecto físico y con la ropa que te has puesto. Elige tu vestuario un día antes, te ayudará a ganar tiempo y a visualizar imprevistos con anterioridad. Vestimenta semi-formal o formal, siempre adecuada con la filosofía de la empresa.

Nunca estrenes ropa o zapatos para acudir a una entrevista de trabajo. No acudas con gafas de sol, al menos que no te vea con ellas puestas el responsable de seleccionarte. Una visita a la peluquería un día antes no vendría mal.

4. Si te citan por escrito, lo correcto es que contactes telefónicamente o vía e-mail para confirmar tu asistencia. Si nos retrasáramos por cualquier motivo, tendríamos que contactar con la empresa y justificar el retraso o la no comparecencia con argumentos sólidos y justificables.

5. Puntualidad. Intentar ir a la entrevista por la mañana, debe dar la impresión de que es la cita más importante del día. Acuda a la entrevista con 10 minutos de antelación, de esta forma tendrás tiempo para serenarte, y causar una impresión previsora y sin apresuraciones.

6. También es importante que acudas solo/a, sin apoyo emocional de ningún familiar o amigo. Porque no te hace falta, estás seguro/a de tus posibilidades.

7. No fumes ni mastiques chicle mientras esperas que llegue el momento. Fumar, además de que puede estar prohibido, denota dependencia, nerviosismo y poco control de tus emociones.

8. Una vez hayas entrado al lugar de la cita, espera a que el reclutador te extienda su mano y te invite a tomar asiento. Procura dejar tus pertenencias a un lado, lo importante es que no perturben la conversación e invadan el espacio visual y físico del entrevistador.

 

PREGUNTAS A ENSAYAR PARA TENER UNA RESPUESTA CORRECTA

Personalidad.

¿Cómo te definirías..? Defínete con cinco adjetivos o cualidades, y justifícalas.
¿Qué opinión crees que tienen de ti tus amigos? ¿y tus últimos compañeros de trabajo?

Enumera tu escala de valores.
¿Sueles acabar lo que empiezas?.
¿Cuál ha sido la decisión más importante que has tenido que adoptar en tu vida?

Cuéntame una anécdota de tu vida personal o profesional en la que metieras “la pata” hasta el fondo o que resolvieras con éxito?. ¿Qué conclusiones extrajiste de aquella experiencia?

Creatividad/Aficiones.

¿Qué querías ser de pequeño/a? ¿Cómo te imaginabas de pequeño/a el s. XXI?
¿Cómo te imaginas tu vida dentro de 5-10 años?
¿Controlas o intentas planear tu vida al detalle? ¿Te dejas llevar por las casualidades en tu vida? ¿Te gustan las sorpresas?
¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?. ¿Cuáles son tus aficiones? ¿Te gusta el deporte, la lectura, viajar? ¿Por qué te gusta?
¿Cuál es último libro que has leído? ¿Qué libro estás leyendo actualmente? ¿me lo recomiendas?. Libros favoritos. ¿Cuando ha sido la última vez que has ido al cine? ¿Qué película vistes? ¿te gustó?
¿Qué hiciste el último fin de semana? ¿Dónde fuiste de vacaciones este verano?. ¿Qué me recomiendas visitar si voy allí?

Entorno de trabajo.

Si estuvieras en mi lugar y yo fuera el que se presenta al puesto, ¿qué cualidades tendría que reunir para que me eligieses? ¿Qué aportas a la empresa si te contratáramos?
¿Qué tipo de personas no soportas? ¿Con qué personas te gusta trabajar?
¿Estás acostumbrado/a a trabajar en equipo? ¿Te gusta trabajar en equipo?
¿Qué ventajas o desventajas crees que hay cuando se trabaja en equipo? ¿Te resulta difícil adaptarte a un equipo de trabajo ya establecido?
¿Qué opinas de/del.. (cualquier noticia o acontecimiento de la actualidad)?
¿Comentas con tu entorno (padres, pareja, amigos) las incidencias de tu trabajo?

Aplicación conocimientos y experiencia.

¿Por qué estudiastes esta carrera (filosofía, historia, económicas..), este curso, este postgrado…? ¿Qué otras carreras te atraían?
¿Por qué abandonaste la carrera, los estudios? ¿Piensas proseguir o ampliar tus estudios de alguna manera? ¿Qué o quién te influyó a la hora de elegir tu carrera?
¿Estarías dispuesto/a a a realizar un curso de formación a cargo de la empresa, antes de ser contratado/a?
¿Eras o eres de esos estudiantes que hasta el último día no estudia/ban para el examen?
¿Cuál de tus trabajos previos te ha gustado más/menos? ¿Por qué? ¿Qué funciones desempeñabas?
¿Qué sabes acerca de nuestra empresa? ¿Qué te atrae de ella?
¿Estarías dispuesto/a a trasladarte a otra ciudad, a otro país, o a viajar con frecuencia?
¿Te gusta tener un horario fijo, o prefieres un trabajo en el que no sabes a la hora que llegarás a casa, o en el que no sabes si mañana estarás viajando?
¿Estás participando en otros procesos de selección?
¿Cómo crees que ha ido la entrevista? ¿Qué opinión crees que tengo de ti tras esta entrevista?

CONSEJOS DURANTE LA ENTREVISTA

Como sabemos, la primera impresión puede ser definitiva.

Lenguaje no verbal. El lenguaje de los gestos desde el primer segundo puede decantar a favor o en tu contra la entrevista de trabajo. Esta circunstancia hace que el dominio gestual resulte fundamental. Aunque se trata de aspectos en cierta manera incontrolables, es positivo que al menos conozcas cuáles son las cualidades y los defectos que los entrevistadores vigilan de nuestra expresión corporal.

Saludo y contacto visual.

No seas el/la primero/a en saludar y extender la mano. Saluda sonriendo y mirando a los ojos.

Una mirada huidiza o esquiva influye negativamente en la valoración de tu capacidad (excesiva timidez, por tanto; dificultad en la integración con los otros trabajadores, por tanto; falta de iniciativa en la toma de futuras decisiones…).

Presta mucha atención a lo que te están diciendo y demuestra interés asintiendo a las explicaciones. Tampoco hay que dejar de parpadear como Anthony Hopkins en la saga de El silencio de los corderos. Boca cerrada. Mirada confiada y atenta.

Mirar directamente a los ojos de la persona que te está entrevistando, demuestra tu confianza en tus posibilidades como profesional. Hay personas que inconscientemente miran a la boca por defecto. Si eres de esas personas, dirige la mirada a los ojos del entrevistador. Y recuerda no fumes ni mastiques chicle. Rechaza educadamente cualquier ofrecimiento para fumar, para degustar cualquier caramelo o para beber. En ocasiones, al finalizar la entrevista, puedes aceptar el ofrecimiento de una bebida, pero sin alcohol.

Cómo sentarse.

La postura que debes adoptar debe ser erguida, que no rígida. Lo ideal es que mantengas la postura, y que des la impresión de que te sientes cómodo/a. Siéntate recto/a, ni al borde de la silla o sofá (indecisión, impaciencia), ni estirado/a (falta de educación y de respeto al puesto solicitado, a la empresa y a tu interlocutor). Ha de parecer una postura relajada, si no la tienes, practícala.

No apoyes las manos ni los codos en la mesa del entrevistador. Respeta su espacio.

Gestos.

No cruces los brazos, como ya sabes revela actitud defensiva. Es importante que aparentes estar tranquilo.

Tocarte continuamente la mejilla, la frente, el pelo, morderte las uñas o los labios, jugar con un bolígrafo, denota nerviosismo ante la falta de argumentos, e inseguridad con tu imagen y con tus capacidades. Manos quietas y libres.

Lenguaje verbal.

Desde el saludo inicial se ha de ver tu actitud hacia la empresa y hacia su representante. Cuando el entrevistador te salude y te de la bienvenida mediante las fórmulas verbales que crea convenientes, le devuelves el saludo verbal (siguiendo las normas mencionadas en Lenguaje no verbal). “Buenos días Sr/a. Ruiz, Buenos días Sr/a Martín”…
No tutearemos a nuestro interlocutor a no ser que nos lo pida. Tono amable.

Cuando te ofrezca asiento, lo agradeces breve y concisamente.

El entrevistador ha de llevar la iniciativa en las preguntas. Cuida y aplica el lenguaje no verbal y contestas a sus preguntas firmes y convencidas. Las respuestas han de ser ricas en matices y con diagnósticos que revelen tu forma de actuar.

No divagues ni permitas que el entrevistador te de pie a ello. Si no entiendes una pregunta, pide que si puede concretar un poco más. No digas que te la repita, ya que puede entender distracción. Y es que has de estar seguro/a de la pregunta para responder y adecuar tu respuesta.

Utiliza un vocabulario al que estés habituado. Si utilizas palabras o sinónimos rebuscados parecerán respuestas falsas y artificiales.

No respondas con monosílabos. Tu afirmación o negación ha de venir acompañado de una argumentación o breve comentario.

Rechaza educadamente las preguntas que invadan aspectos íntimos de tu vida privada. Este tipo de preguntas suelen valorar el control emocional y tu discreción.

Evita el uso de las “muletillas” al expresarte. No utilices expresiones contundentes como: “siempre, nunca”, ni latiguillos “súper, vaya que…, o sea…, “este…”, “bueno”…  Además, de deducir espíritu poco flexible y dificultades para trabajar en equipo, denota falta de argumentos de vocabulario e inseguridad. Sugerencias: “frecuentemente…”, “además…”, “también acostumbro a…”

Y sobre todo di la verdad, no mientas en tus respuestas. Los especialistas en la comunicación no verbal detectan con solo desviar la mirada su interlocutor si miente o está recreando verazmente una experiencia.

CONSEJOS PARA EL FINAL DE LA ENTREVISTA

Al finalizar la entrevista, esperas nuevamente que el reclutador tome la iniciativa.

Os despedís educadamente, siempre aplicando las normas del lenguaje no verbal.  El reclutador utilizará las fórmulas convencionales:
“Ya le llamaremos, ya tenemos su currículum ya comunicaremos con usted”…
“Ha sido un placer….”, contestas educadamente. Y a esperar…

Si no se levanta del asiento para despedirte, ni te mira a los ojos durante el proceso de despedida, piensa en ir citándote con otra empresa.

Ya en casa, analiza la entrevista valorando los detalles que crees que podrán decantar la decisión de tu incorporación o no incorporación a la compañía.